«Ya no abro el Excel a las seis de la mañana. Esa hora volvió a ser mía.»
Marcela R.180 unidades · Rionegro«Ya no abro el Excel a las seis de la mañana. Esa hora volvió a ser mía.»
Marcela R.180 unidades · Rionegro«El consejo ya no me llama. Ellos mismos ven la cartera.»
Hernán P.3 conjuntos · Medellín«El sábado no sonó el teléfono. Ni una vez.»
Diana C.96 unidades · Marinilla«Antes cuadraba a mano. Ahora solo reviso.»
Óscar M.240 unidades · EnvigadoEl chat respondió por ti. Las tres conversaciones quedaron resueltas sin pasar por tus manos.
al mes que dejas de gastar cuadrando a mano
chats para responder «¿cuánto debo?»
unidades facturadas en una sola pasada
respondiendo, también el domingo a las once
El recordatorio sale solo tres días antes. Tú solo ves quién no respondió.
El residente pregunta por WhatsApp y recibe el dato exacto, a cualquier hora.
El pago entra, se concilia y queda con su soporte. Tú revisas, no calculas.
Existe antes de que lo pidan, con la fuente de cada cifra dentro.
Y no vuelve a abrirse hasta mañana. Eso también es parte del producto.
Lo estamos construyendo con los administradores que ya usan BILL-e. Apenas salga, aparece aquí como un interruptor más.
Cada peso recaudado con su gasto al frente: vigilancia, aseo, ascensor. El propietario lo ve sin tener que pedirlo.
El informe del consejo, el acta y el comunicado se redactan solos con tus números. Tú revisas y envías.
Salón social, parqueaderos y locales: calendario, tarifa y cobro dentro de la misma cuenta.
Cada arreglo y mantenimiento con su registro: qué se hizo, quién lo hizo y cuánto costó.
El que sea. Nosotros lo leemos, lo ordenamos y te mostramos qué entendimos antes de tocar nada.
Una sola pantalla con todo. Lo que no cuadre queda marcado en ámbar, no escondido.
Puedes empezar solo con la cuenta de cobro y dejar el resto apagado. Nada se activa sin que lo decidas.
Te llevas todo tu histórico, exportado completo, desde el primer día. La permanencia se gana con el producto, no reteniendo tu información.
Responde leyendo el mismo dato que ves tú en el tablero. No hay un segundo cálculo. Si falta información para responder, lo dice; no estima.
No. Una cuenta, todas tus administraciones separadas entre sí, con su propia contabilidad y sus propios residentes.
Nada. Escriben por WhatsApp, que es donde ya están. No hay aplicación que descargar ni contraseña que recordar.
Desaparece. El cobro es firme y es privado: nadie se entera de la mora de su vecino. Es justo lo que venimos a reemplazar.
Cuéntanos de tu conjunto y te lo mostramos funcionando solo, con tus propios números.
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